La impunidad sistemática en los crímenes cometidos contra periodistas en Veracruz no es producto de fallas aisladas, sino el resultado de un contexto de macrocriminalidad donde convergieron intereses del crimen organizado, empresas y el propio Estado. Así lo advirtió Ingrid Midori Pérez Guzmán, coordinadora del Área Jurídica de la organización Propuesta Cívica, durante la presentación del informe Prohibido investigar.
El documento analiza las agresiones ocurridas en la entidad entre 2004 y 2016 (periodo que abarca los sexenios de Fidel Herrera Beltrán y Javier Duarte de Ochoa), época en que la violencia contra la prensa alcanzó su punto cumbre.
Cooptación del Estado y omisiones en las investigaciones
De acuerdo con la especialista, la infiltración de redes criminales en las instituciones (como ocurrió con la extinta Policía Intermunicipal) derivó en una cooptación estatal que toleró y facilitated los ataques contra comunicadores. Además, grupos como los Matazetas (hoy Cártel Jalisco Nueva Generación) operaron con la certidumbre de que sus actos no serían castigados.
Pérez Guzmán detalló que tanto la Fiscalía General del Estado como la PGR (hoy FGR) cometieron deficiencias estructurales al investigar los asesinatos de forma aislada, omitiendo patrones de macrocriminalidad y el análisis en conjunto de los casos.
Entre los eventos evaluados por el informe destacan:
- El asesinato de Miguel Ángel López Velasco (Milo Vela) y su familia.
- El asesinato de la reportera Yolanda Ordaz.
- El homicidio perpetrado el 3 de mayo de 2012 contra los fotoperiodistas Guillermo Luna Varela, Gabriel Huge, Esteban Rodríguez y la trabajadora de medios Ana Irasema Becerra.
Todas las víctimas mortales tenían en común su vínculo con el periódico Notiver, identificado durante el duartismo como el medio de comunicación más crítico hacia el gobierno estatal.
Asimismo, la organización apuntó que otra constante fue la criminalización de las víctimas por parte de las autoridades para vincularlas con el crimen organizado, omitiendo además investigar con perspectiva de género agresiones contra mujeres periodistas, como en el caso de Yolanda Ordaz.
«Eran personas con vida y proyectos»: el testimonio de las familias
Isabel Luna Varela, integrante del Colectivo Ave Fénix y familiar de Guillermo Luna Varela, enfatizó que la falta de justicia no solo es una deuda con las víctimas directas, sino un mensaje de impunidad hacia todo el gremio periodístico.
«Nos negamos a que sigan siendo recordados por la forma en que murieron. Antes que nada, para mí siguen siendo mi hermano y mi tío; eran personas que tenían proyectos, una vida por delante y familia que los esperaba día a día», expresó.
Luna Varela señaló que ante el silencio institucional, las familias asumieron la tarea de nombrar a sus ausentes para evitar que la conversación muera. Agregó que la exigencia de justicia se ha transformado también en un espacio de acompañamiento mutuo entre familiares de comunicadores asesinados.
Cifras de violencia y señalamientos a la CEAPP
Durante la sesión de preguntas con reporteros locales, representantes de las organizaciones civiles informaron que de acuerdo con registros de la ONUDH y sociedad civil, desde 2002 Veracruz contabiliza 19 asesinatos fatales y 3 desapariciones de periodistas. En el caso de las desapariciones, la impunidad alcanza el 100% a nivel nacional.
Cuestionados sobre el desempeño de las instituciones locales, los ponentes señalaron que la Comisión Estatal para la Atención y Protección de los Periodistas (CEAPP) se encuentra actualmente «rebasada» frente al contexto de violencia e inseguridad en la entidad, por lo que requiere un relanzamiento estructural para cumplir su objetivo de atención a víctimas.
Respecto a la propuesta de crear un censo o padrón de periodistas, la abogada Pérez Guzmán advirtió sobre los riesgos a la seguridad de la información. Explicó que la función de comunicar en la actualidad es compleja y que la labor informativa debe protegerse independientemente de si la persona cuenta con un título profesional o se autonombra formalmente como periodista.
