Así lo expusieron Oyuki Martínez Dení, coordinadora comunitaria de la Unidad de Salud Integral para Personas Trans de la Ciudad de México, y la abogada Yessica Marjean Durán, referente de la Red de Juventudes Trans México, durante los trabajos del Primer Encuentro Estatal de Mujeres Trans.
Al tomar la palabra, Martínez Dení sostuvo que el principal freno institucional radica en la ignorancia gubernamental sobre las normativas vigentes y en la omisión recurrente de consultar a los colectivos antes de decretar acciones de gobierno.
“La salud integral es aquella donde se garantice el acceso a todos los derechos: trabajo, educación, justicia y salud como pilares fundamentales. Si no escuchamos las voces de las personas trans, la política pública se crea con sesgos catastróficos que no responden a las necesidades reales»
A su vez, Yessica Marjean Durán puso sobre la mesa la impunidad estructural y la desconfianza hacia las dependencias oficiales, factores que inhiben la denuncia de violaciones a sus derechos fundamentales.
«Las experiencias también se traducen en capacidad de agencia, y la capacidad de agencia es todo aquello que podemos apropiarnos nosotras como mujeres trans cuando decimos justicia. Y justicia no solamente es la que gritamos en las calles cuando estamos frente a actos de discriminación, crímenes de odio o omisiones legislativas y administrativas»
Frente a funcionarios e invitados del foro, las ponentes remarcaron que el espacio de escucha debe transformarse en acciones ejecutivas concretas para erradicar las trabas sistemáticas que vulneran a la comunidad trans en la entidad.
