Durante el mitin realizado frente a Palacio de Gobierno, una oradora subrayó que la asfixia económica y las sanciones unilaterales han agudizado la crisis social y sanitaria en la isla, afectando de manera directa el suministro de energía e hidrocarburos y provocando apagones prolongados en todo el territorio cubano.
«Denunciamos y deploramos el genocida bloqueo económico, comercial y financiero impuesto unilateralmente por Estados Unidos que ha dañado la salud, el deporte, la educación, la cultura, y ha causado el empobrecimiento de la población. El bloqueo energético ha provocado un apagón de 20 horas al día; daña hospitales, escuelas, industrias y hogares», señalaron durante la lectura del posicionamiento.
Asimismo, se expuso el impacto directo de estas medidas impositivas en la atención médica de la población civil, documentando las afectaciones críticas en el sistema hospitalario que violentan los derechos humanos fundamentales de los habitantes.
«95,555 cubanos enfermos esperan ser atendidos en quirófanos y 5,152 pacientes hacen turno para recibir tratamientos oncológicos», recriminó la oradora en Plaza Lerdo.
Los manifestantes rechazaron cualquier intento de injerencia militar o escalada de agresiones por parte de potencias extranjeras, haciendo un llamado a los gobiernos del mundo, movimientos sociales, legisladores y a la ciudadanía en general para sumarse a la denuncia internacional por la soberanía y autodeterminación de la isla.
