Durante la presentación, el colectivo leyó su pliego petitorio, el cual incorpora demandas de derechos laborales para el artista y el trabajador de la cultura. La propuesta exige la contratación formal obligatoria, así como una remuneración económica pactada por escrito en todos los eventos con recursos públicos, prohibiendo explícitamente el «pago por visibilidad». Además, contempla un régimen de seguridad social adaptado a la labor intermitente, un tabulador estatal de honorarios actualizado anualmente, un plazo máximo de liquidación de 30 días naturales y la creación de una Defensoría Gratuita de Derechos Culturales adscrita a la dependencia.
Para operativizar estas medidas, la propuesta se apoya en el Registro Estatal de Empresas, Organizaciones y Trabajadores Culturales, descrito en el artículo 39 de la Ley 821 para el Desarrollo Cultural del Estado de Veracruz. De acuerdo con Espiral de las Artes, la SECVER mantiene actualmente en curso la convocatoria de dicho registro, cuyo periodo de recepción concluye en octubre, ante el cual la exigencia es que la inscripción se mantenga de carácter voluntario y gratuito.
«¿Qué es lo que estamos proponiendo? Que se reconozca que el creador, el artista, el trabajador de la cultura y la cadena de valor asociada dentro de los eventos pagados con recursos públicos sean tratados como trabajadores de la cultura, es decir, en ningún momento pedir que se trabaje gratis a cambio de visibilidad», expresó Luanda Smith, integrante de la iniciativa.

Además de los derechos laborales, el pliego petitorio contempla la creación de órganos ciudadanos como un Consejo Ciudadano de Cultura, un Observatorio Ciudadano de Cultura y una Asamblea Estatal de Mediadores de Lectura. Asimismo, establece una política de trato preferencial a la producción veracruzana en eventos financiados con recursos públicos estatales, la cual fija cuotas presupuestales del 70% para artistas locales y regionales, 20% para creadores de otras entidades y un tope del 10% al talento internacional, abriendo la puerta a excepciones a consideración del Consejo Ciudadano de Cultura.
El documento contempla también la transparencia presupuestal integral mediante desgloses claros en los montos institucionales y municipales, el desarrollo de herramientas para la autonomía y sostenibilidad del gremio en regiones fuera de la capital, el reconocimiento explícito de las artesanías y la mediación de lectura, así como la creación de un sistema de memoria y patrimonio cultural.

El programa articulado es resultado de un proceso de diagnóstico participativo desarrollado a través de mesas de trabajo ciudadanas, en las que agentes culturales, creadores y gestores de diversas disciplinas abordaron de manera colectiva las problemáticas del sector para traducir las necesidades del gremio en propuestas de política pública.
«El músico sabe lo que falta en la música, la teatrera sabe lo que falta en los espacios, el librero sabe lo que falta en las ferias. La mediadora de lectura sabe que sin mediación no hay nuevos públicos», señaló Homero Fernández Nájera respecto a la fundamentación comunitaria de las propuestas.

Durante la presentación, informaron que este martes 8 de septiembre entregarán el programa articulado y el pliego petitorio a la gobernadora del estado con copia a la SECVER, con el fin de formalizar sus propuestas y abrir el camino para la instauración de una mesa permanente de diálogo y seguimiento con las autoridades. Asimismo, adelantaron que próximamente emitirán la convocatoria para integrar nuevas mesas de trabajo para dar continuidad al proceso.
